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Castillo de La Puebla de los Infantes

La Puebla de los Infantes

Info

Castillo situado a unos 231 m s.n.m. en una plataforma rodeada de dos barrancos. Se encuentra en una zona de contacto entre la Sierra y la Campiña, entre Sierra Morena y el valle del Guadalquivir. En su entorno se encuentran importantes fortificaciones como Almenara, Toledillo, Peñaflor, Palma del Río, Lora del Río. Sin embargo, esta fortaleza estaba vinculada a Constantina, como cabecera de Sierra Morena en este territorio que hoy denominamos Sierra Norte de Sevilla.

Edad Media
Castillos
Pl. Castillo, 32, 41479 La Puebla de los Infantes
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Historia.

En el deslinde del término de Sevilla efectuado en 1253 aparece el topónimo de Castriel. Este lugar que estaba en el término de Cannebollo, aldea a la que Alfonso X puso el nombre de Puebla del Ynfante, que fue donada a don Enrique Enríquez, hijo del infante don Enrique, por tanto, sobrino del rey.

El castillo de Puebla de los Infantes no aparece mencionado como tal hasta 1344, año en el que Alfonso XI concedió un nuevo Ordenamiento a la ciudad de Sevilla; de este documento se deduce que el castillo de Puebla de los Infantes pertenecía al concejo sevillano, junto con otros de esta provincia como fueron: Lebrija, Alcalá de Guadaira, el Bollo (torre), el Aguila (torre), Alcantarilla (torre), Alocaz, Utrera, Las Cabezas de San Juan y Constantina. Estos mismos nombres aparecen citados en las Ordenanzas de Sevilla promulgadas en tiempos de los Reyes Católicos y publicadas en 1527.

Teniendo en cuenta las fuentes más arriba mencionadas, la construcción del castillo debió producirse entre 1335 y 1344, años en los que el interés por defender y repoblar la tierra de Sevilla tuvo sus consecuencias inmediatas en la construcción de castillos y torres por parte de la aristocracia, las órdenes militares, el cabildo eclesiástico de Sevilla y el propio concejo de la ciudad; todos ellos impelidos desde la monarquía con el objetivo de asentar la población para la consolidación del reino de Sevilla, o en otras palabras, de la frontera con el reino de Granada Esta fortificación en concreto fue construida ex novo por los cristianos.

En el Archivo Municipal de Sevilla se conservan los nombres de los alcaides de la fortaleza entre 1410 y 1499, hasta 12, todos ellos caballeros veinticuatro del concejo sevillano (equivale a una especie de concejales de la época); también se registran varias obras financiadas desde Sevilla en los años 1399, 1405, 1494 y 1499.


El castillo de Puebla de los Infantes es de planta casi rectangular, erigido sobre una eminencia con desniveles pronunciados. Su estructura arquitectónica la conformaban cuatro cortinas y cuatro torres; de las que hoy subsisten en alzado las dos torres meridionales y tres cortinas. Su estado de conservación es de ruina progresiva, no habiéndose acometido hasta ahora una consolidación apropiada a la entidad del monumento, aunque al menos se han eliminado las casas que parasitaban el monumento.

Su perímetro exterior es de 40 x 25 m, el patio tiene 28,5 x 17 m y el grosor de sus muros es desigual, la cortina norte tiene 3 m de anchura, 1,65m el lado sur, 2,1 m el lado este y 1,9 m el oeste, con una altura al exterior de unos 6,6 m.

El material constructivo es la mampostería, hecha con piedra extraída del propio cerro y piedra caliza de los alrededores. En sus muros y torres podemos observar hasta tres aparejos diferentes, que deben ser consecuencia de obras sucesivas en el tiempo, que son:

1) Cortinas oeste, sur y este. Tipológicamente son idénticas, se trata de una mampostería de tamaños muy variables que oscilan de mediano a pequeño, organizada en hiladas y con una argamasa de color ocre muy dura.

2) Cortina norte. Es la misma piedra, pero su disposición es muy desordenada. Este mismo tipo de aparejo se detecta en el recrecimiento del adarve en las cortinas sur y este de la cerca.

3) Las torres, con un aparejo mixto a base de sillares de caliza en las esquinas y paramentos de mampuestos medianos y pequeños organizado en hiladas, combinado con rafas de ladrillos (generalmente rojos de 27 x 13,5 x 4,5 cm).

4) A la mampostería hay que añadir otros materiales constructivos que son:

- El ladrillo, usado para enmarcar los vanos y en la bóveda de la puerta del castillo.

- El hormigón, detectado en el lienzo este de la muralla, conformando el parapeto.

- Los sillares de caliza, que se conservan en las esquinas de las torres y que seguramente debieron enmarcar también los vanos de entrada a las torres y la puerta del castillo. No quedan sillares, que han sido sustituidos por ladrillos de taco con cemento en los años 80. También de sillares de caliza son las bóvedas vaídas que cubren las cámaras de las torres.

La que parece fue la única puerta del recinto, se encuentra en el lienzo septentrional. Se trata de un acceso estrecho, de 1,44 m, que ha perdido los arcos externo e interno y que como única evidencia conserva la bóveda interior, que es de ladrillo y con forma de cañón apuntado.

Las torres son prácticamente cuadradas, tienen el mismo aparejo y son macizas hasta la altura del adarve o camino de ronda, alcanzando los 12 m de altura. Se observan varias diferencias entre ellas:

- La torre sudeste, mide al exterior 4,86 x 4,65 m, por tanto, es casi cuadrada. Maciza hasta la altura del adarve, conserva a la altura del pavimento de la cámara una verdugada de piedra que la recorre perimetralmente. Esta habitación (aparejo tipo 2) está cubierta con bóveda vaída apuntada que apoya sobre pechinas. Las llagas al exterior de la torre están enlucidas con una cinta blanca que conserva incisiones verticales y horizontales marcando el contorno de las piedras. Los muros interiores están repellados con cemento, pero parecen corresponder al aparejo tipo 2. La escalera de acceso al terrado está embutida en el muro este y no conserva la cubierta.

- La torre suroeste, mide 5,2 x 5,2 m, también es casi cuadrada, y tiene dos cámaras superpuestas. La cámara inferior a la altura del adarve conserva parcialmente su acceso original en forma de arco escarzano y una de las gorroneras de la puerta -que debió ser de doble hoja-; la bóveda totalmente destruida, sólo conserva el relleno de ripio; esta cámara tiene tres saeteras una en cada lado externo. La cámara superior es idéntica a la que hemos descrito en la torre sudeste. La escalera a la terraza está embutida en el lienzo oeste y está muy perdida.

 

Este edificio tiene al menos dos etapas constructivas, que son:

           1) La etapa fundacional, que corresponde a la mayor parte del edificio. Se trata de las cortinas oeste, sur y este de la muralla; más las cámaras de las torres hasta la altura de la verdugada de piedra de la torre sudeste, y la cámara baja de la torre suroeste.

           2) Una segunda etapa en la que se reconstruyó el muro norte, se recrecieron los adarves sur y este y se incorporaron las cámaras de las torres con la cubierta a base de sillares de caliza. A esta segunda fase debe corresponder la barrera o barbacana, separada 4 m de la muralla norte, que flanquea (defiende) la puerta que conserva un vano de ladrillo de 1,44 x 2,3 m. y la bóveda de ladrillo también de cañón apuntado. Junto a la puerta se conservan huellas de la escalera adosada al muro.

 

           Sin duda, la construcción del castillo debió producirse entre 1335 y 1344, a estas fechas corresponde la etapa fundacional. La segunda etapa, desde el punto de vista tipológico (las únicas bóvedas de este tipo en la provincia de Sevilla se encuentran en el castillo de Alcalá de Guadaira y están datadas en el siglo XV), y según las noticias de obras en el Archivo Municipal de Sevilla, nos sitúa a fines del siglo XV.

           En el conjunto de los castillos de la Sierra Norte, La Puebla de los Infantes es uno de los castillos mejor conservados. Responde al programa de Alfonso XI de asegurar y fijar la población, del que tantos ejemplos tenemos en las comarcas de la Vega y la Campiña.

 


Objetos 3D

Bibliografía

Toribio García, Juan José (2015) “El castillo de Puebla de los Infantes (Sevilla). Estudio histórico-artístico”. Arte, Arqueología, Historia. Córdoba: 15, 307-315.

Valor Piechotta, Magdalena (2009) “La arquitectura defensiva en el Parque Natural de la Sierra Norte de Sevilla: los castillos en núcleos urbanos” en Filter Rodríguez, J.A. (ed) Actas VI Jornadas de Historia sobre la Provincia de Sevilla. Sierra Norte. Sevilla: 55-75.