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Castillo de El Real de la Jara

El Real de La Jara

Info

El Castillo del Real de la Jara, construido en el siglo XIV, se sitúa estratégicamente en un cerro para controlar la Vía de la Plata y defender el alfoz de Sevilla frente a Portugal. Su recinto semicuadrangular de mampostería cuenta con ocho torres, dos puertas (una principal en la Torre del Homenaje y otra de escape) y una plaza de armas con un aljibe. 

Edad Media
Castillos
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El castillo de El Real de la Jara se encuentra ubicado estratégicamente en la confluencia de las actuales provincias de Sevilla, Huelva y Badajoz, en un elevado cabezo situado a una cota de 535 metros sobre el nivel del mar desde el que controla una de las principales arterias de comunicación de la región: la Vía de la Plata.

Su emplazamiento permitía también mantener relación visual con los castillos de Cala, Santa Olalla de Cala y Las Torres, convirtiéndolo en un enclave fundamental para la defensa y control del territorio durante la Baja Edad Media.

La construcción se data en el siglo XIV y está vinculada a la defensa del alfoz de Sevilla frente al vecino reino de Portugal y a las órdenes de Santiago y del Temple, formando parte del conjunto de fortalezas pertenecientes a la denominada “Banda Gallega”.

La proximidad a la frontera portuguesa y los conflictos que durante estos momentos surgieron con el vecino reino, las mencionadas órdenes militares, así como la necesidad de controlar la importante Vía de la Plata, llevaron a que, en 1293, el concejo hispalense solicitase al rey Sancho IV autorización para construir una serie de castillos con el fin de reforzar las fronteras de su alfoz.

Durante más de un siglo la fortaleza mantuvo su importancia militar y estratégica, pero ya entrado el siglo XVI y con el territorio estabilizado fue perdiendo su función defensiva. Este hecho, unido a la falta de mantenimiento de sus construcciones por parte del Concejo de Sevilla hizo que entrara en un progresivo proceso de deterioro y ruina.

A mediados del siglo XVII, el castillo es vendido por la corona pasando a manos privadas hasta que en 1836 lo adquiere el Ayuntamiento de El Real de La Jara. Perdida la función militar, fue utilizado como cantera por los vecinos del pueblo siendo objeto de un desmantelamiento generalizado hasta prácticamente fines del siglo XX. Es a partir de este momento cuando comienza la recuperación del monumento. En 1989 se lleva a cabo las primeras investigaciones arqueológicas tanto del recinto amurallado como de las construcciones existentes al interior del castillo.

En 2005 comienzan las labores de restauración y se lleva a cabo una nueva investigación arqueológica. Tras su restauración, mediante la que se procedió a la reconstrucción de las partes perdidas de los lienzos y torres, se levantó en el año 2008 un escenario y graderío para espectáculos que ocupó todo el patio de armas.

En la actualidad se puede acceder al recinto por un camino denominado “Camino del Castillo” que, desde el norte del pueblo, conduce hasta sus murallas.

La fortificación asienta directamente sobre el sustrato natural rocoso amoldándose a la topografía del terreno por lo que presenta una planta irregular, con un trazado poliédrico que abarca una superficie aproximada de 2.090,00 m². El castillo se levantó mediante lienzos de mampostería de 2,20 m de grosor y ocho torreones: 5 de planta cuadrada y 3 de planta semicircular.

Entre éstos destaca la torre del homenaje, ubicada en el lienzo suroeste, de mayores dimensiones que las otras y con una amplia cámara superior cubierta mediante bóveda de cañón, que consta de una escalera que lleva hasta la azotea.

El acceso al interior del recinto se realizaba mediante dos puertas. La principal se colocó al sur, mirando hacia la villa, y se construyó en la zona inferior de torre homenaje dotándola de planta acodada para garantizar una mayor protección de la fortaleza. La segunda puerta se ubicó al Norte, justo en el lado opuesto, y generaba un acceso directo hacia la campiña.

Una vez dentro de la fortaleza nos encontramos con una amplia plaza de armas de casi 2.000,00 m2 en cuyo lienzo oeste se hallaba la escalera de subida al camino de ronda, desde el que se realizaba el control del territorio circundante. En la plaza se organizaron diferentes dependencias tal como viviendas, cuadras, almacenes y un aljibe para el abastecimiento de agua que, durante la vida de la fortaleza, dieron servicio a los habitantes del castillo.

Bibliografía

TAYLOR, R. Intervención arqueológica puntual de apoyo a la restauración en el Castillo de El Real de la Jara (Sevilla): el sector oeste del recinto. Anuario Arqueológico de Andalucía. 2005.

VARGAS DURÁN, M.A. Intervención en el Castillo de El Real de la Jara (Sevilla). Anuario Arqueológico de Andalucía. 1989.