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Monasterio San Isidoro del Campo

Santiponce

Info

Este antiguo convento de los jerónimos fue fundado por Guzmán el Bueno en 1298 como panteón familiar sobre una ermita mozárabe donde estuvo enterrado, según cuenta la tradición, el cuerpo de San Isidoro.

La Sala Capitular ha sufrido numerosas reformas desde el siglo XIV hasta el XVII, destacando su decoración pictórica.

Edad Media
Monumentos
Av. de San Isidoro, 18.
Visitable

Del 16 de septiembre al 15 de junio: Martes, miércoles y jueves de 10:00 a 15:00 h. Viernes y sábados de 10:00 a 19:00 h. Domingos y festivos de 10:00 a 14:30 h

Del 16 de junio al 15 de septiembre: De martes a domingo y festivos de 10:00 a 14:30 h.

Cerrado: Los lunes y los días 1 de enero, 6 de enero, 1 de mayo, 24 de diciembre, 25 de diciembre y 31 de diciembre. En otros festivos nacionales, autonómicos y/o locales, consultar apertura por correo electrónico.

Visita gratuita


Accesible

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MONASTERIO

El Monasterio de San Isidoro del Campo se halla en las inmediaciones de Santiponce, a 7 km. de la ciudad de Sevilla.

El edificio se construye en 1298 a iniciativa de Alonso Pérez de Guzmán y María Alonso Coronel, con la finalidad de servir de panteón a la familia de los Guzmanes.

En la carta de dotación, fechada en Sevilla en 1301, se estipula que la comunidad elegida para ocupar el convento fue la cisterciense, concretamente los monjes de San Pedro de Gumiel (Burgos). En 1431 los cistercienses fueron reemplazados por la Congregación de la Observancia de San Jerónimo. Estos monjes están estrechamente vinculados a la historia de Santiponce puesto que, tras la destrucción del pueblo por las inundaciones, cederán unos terrenos pertenecientes a la antigua Itálica para la refundación del pueblo. En este monasterio, a mediados del s. XVI, se inició la traducción al castellano de una de las primeras traducciones publicadas de la Biblia, la llamada Biblia del Oso.

El monasterio fue desamortizado en 1835, destinándose algunas de sus dependencias a usos fabriles, como la manufactura de tabaco, malta y cerveza, e incluso llegó a funcionar como cárcel de mujeres. En 1936 estuvo a punto de ser derruido, pero se conservó gracias a la intervención de los habitantes de Santiponce. En 1956 se produce el retorno de los jerónimos, hasta que en 1978 se abandona definitivamente.

Desde el punto de vista arquitectónico destacan las iglesias fortificadas, de estilo gótico-mudéjar, en cuyos claustros y dependencias se conservan interesantes pinturas murales y sobre lienzo de los siglos XV al XVII. En torno al claustro de los Muertos se organizaron las dependencias del monasterio: iglesia, sacristía, sala capitular, celdas, cocina, refectorio y el claustro de los Evangelistas, en el que estaría la portería, el atrio de la iglesia y la hospedería. De los edificios destinados a la explotación agrícola, correspondientes a este momento de fundación, no se ha conservado nada. Toda la construcción del monasterio responde al prototipo de iglesia fortificada que se construye después de la Reconquista.

El monasterio ha servido de panteón a destacados personajes, como los ya nombrados Alonso Pérez de Guzmán y María Alonso Coronel y sus descendientes, así como a Hernán Cortés en 1547, antes de ser trasladado a México. En la actualidad pertenece a la familia Álvarez de Toledo.

 

SALA CAPITULAR

La Sala Capitular del Monasterio de San Isidoro del Campo era una estancia de especial relevancia, ya que los miembros de la orden se reunían en ella para tratar los temas importantes.

Con la llegada de los jerónimos, en la segunda mitad del siglo XV, fue profundamente modificada, ampliándose en longitud y altura al incorporarse una estancia contigua y eliminarse el dormitorio común cisterciense en la planta superior, conformándose un ámbito de planta rectangular de tres tramos cubierto con bóvedas de crucería simple.

En esta reforma del siglo XV, se realizó la decoración mural dedicada a la vida de San Jerónimo, de la que se han conservado 5 de las 8 escenas originales. La narración se inicia en el muro oriental y sigue el sentido contrario a las agujas del reloj. En este muro se han perdido dos escenas completas, la primera y la tercera, que se cree que serían San Jerónimo flagelado por los ángeles y San Jerónimo y Santa Paula, y sólo se conserva la parte superior de las otras dos: La imposición del capelo cardenalicio y La partida hacia Tierra Santa. El muro occidental está mejor conservado, con tres escenas completas: San Jerónimo dictando a los monjes, La aparición del león y El robo de los asnos.

En el primer tercio del siglo XVII se dispuso una decoración clasicista que ocultó los frescos medievales, ya que proclamaban la vocación investigadora y de estudio de los jerónimos que podía ser sospechosa tras la represión del foco reformista. En esta nueva decoración pictórica aparecen alegorías de la Justicia, la Caridad y la Concordia, virtudes para el buen gobierno, y ángeles en la bóveda; San Jerónimo y San Isidoro flanqueando el altar mayor; la Oración en el Huerto y el Cristo de la Humildad en los muros laterales cerca de la cabecera; y “Noli me tangere” y Cristo Resucitado en el muro sur.

El retablo, también del siglo XVII, se compone de un cuerpo formado por columnas de capitel corintio que sustentan un frontón sobre el que se ubica el ático. En el centro vemos el lienzo de San Pedro de Pascuale Cati, autor italiano de la segunda mitad del siglo XVI, procedente de un altar del santo que estaba entre los dos ábsides de las iglesias. En el ático se representa un Calvario.

También se colgó un Apostolado del siglo XVII que copia otro de Juan Navarrete el Mudo para el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y que presenta a los apóstoles por parejas.


Objetos 3D

Bibliografía

HERNÁNDEZ GONZÁLEZ, S. (2012). Desamortización: Monasterio de San Isidoro del Campo. En Fondos y procedencias: bibliotecas en la Biblioteca de la Universidad de Sevilla, Exposición virtual, Universidad de Sevilla.

MARTÍNEZ DE AGUIRRE, J. (1995). La primera escultura funeraria gótica en Sevilla: la Capilla Real y el Sepulcro de Guzmán el Bueno (1248-1320). Archivo Español de Arte, Tomo 68, 270, 111-130. 

MATEO GÓMEZ, I., LÓPEZ YARTO, A. Y RUIZ HERNANDO, J.A. (1997). El monasterio de San Isidoro del Campo. Temas de Estética y Arte, XI, 139-180.

RESPALDIZA LAMA, P.J. (1996). El Monasterio cisterciense de San Isidoro del Campo. Laboratorio de arte, 9, 23-47. 

RESPALDIZA LAMA, P.J. Y RAVÉ PRIETO, J.L. (2012) . Monasterio San Isidoro del Campo. Guía. Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.