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Santuario de El Carambolo

Camas

Info

Santuario de la Edad del Hierro situado en el Cerro de El Carambolo.

Protohistoria
Yacimientos
Cerro de El Carambolo. Camas.
No visitable

Los restos arqueológicos se cubrieron una vez finalizada la excavación, con objeto de preservarlos.

X No accesible

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La evolución arquitectónica del santuario de El Carambolo. 

En la margen derecha del tramo inferior de la Vega del Guadalquivir, en el término municipal de Camas, nos encontramos con el cerro de El Carambolo, de 84 m. de altitud, sobre el cual se sitúan los restos arqueológicos de un santuario protohistórico de carácter orientalizante ubicado frente a la antigua ciudad de Spal (la actual Sevilla) de la que le separaba el paleoestuario del Guadalquivir.

El Carambolo figura entre los yacimientos de mayor trascendencia en las investigaciones sobre Tartessos durante los siglos XX y XXI. A pesar de que en un primer momento el yacimiento fue interpretado como un poblado de cabañas habitado por indígenas, que tras el contacto con los fenicios se complejiza, las últimas excavaciones realizadas en el lugar exhumaron un gran edificio que puede ser interpretado como un lugar de culto como los existentes en Próximo Oriente durante los inicios de la Edad del Hierro.

El santuario fue fundado a fines del siglo IX o inicios del siglo VIII antes de Cristo, coincidiendo con la colonización fenicia, tratándose con probabilidad de un santuario dual, bajo la advocación de Astarté y de Baal o Melkart. Debido a su ubicación, sobre un promontorio situado en el estuario del Guadalquivir, además de como lugar de culto, funcionaría como guía para los barcos que remontasen el estuario que se adentraba hasta Sevilla y como lugar para transacciones económicas y comerciales bajo la protección de las deidades que allí se adoraban.

El santuario tiene una ocupación de unos doscientos años durante los cuales fue reedificado en varias ocasiones, manteniendo siempre su carácter sagrado. La construcción inicial, bastante simple, fue monumentalizándose y haciéndose más compleja a medida que pasaba el tiempo, siendo reedificada hasta en cinco fases constructivas:

La primera fase de la edificación se fecha entre fines del siglo IX a. C. y fines Siglo VIII a.C. y se ha denominado como Carambolo V. En este primer momento, el santuario se conforma como una construcción de planta rectangular a la que se accede mediante un vano ubicado en el lado corto orientado a la salida del sol. El acceso da lugar a una amplia estancia de planta rectangular que presenta un banco corrido perimetral. Este recinto funcionaría como distribuidor y acceso a las otras estancias del santuario a modo de patio multifuncional a cielo abierto donde se prepararían las ofrendas y los sacrificios. Estos últimos se realizarían en una plataforma escalonada situada al fondo del espacio. A los lados de la plataforma se encuentran dos vanos que servirían de acceso a dos salas rectangulares que se interpretan como las capillas de culto. A la izquierda nos encontramos con una estancia en cuya parte más externa se documenta una serie de hogares y en el centro un altar circular. Al fondo de la estancia se encuentra una pequeña dependencia que puede ser interpretada como el sancta sanctorum o lugar donde se presenta el dios. La estancia de la derecha se estructura como una dependencia rectangular que se supone tendría la misma configuración que la anterior. Junto al escalón de acceso a la habitación se documentó una piedra que puede ser interpretada como betilo o piedra sagrada consagrada a la divinidad.

Entre el siglo VIII y el tránsito del VII al VI a.C., se documenta una gran ampliación de la construcción original, quedando el santuario delimitado por un potente muro que contiene una serie de construcciones de distinta funcionalidad, aunque todo el interior del recinto sagrado puede dividirse en cuatro ámbitos:

Ámbito 1: se trata de un gran patio a cielo abierto al que se accede desde el exterior a través del gran muro que delimita el recinto. Actúa como antesala a las construcciones del santuario, articulando los accesos a los distintos espacios. Se configura como un gran espacio al fondo del que localizamos el conjunto de edificios que forman el núcleo constructivo del santuario mientras que desde los laterales se accede a otros espacios auxiliares.

Ámbito 2: desde el gran patio o Ámbito 1, se accede a una serie de estancias de planta cuadrangular y rectangular que pueden ser interpretadas como zonas de habitación para los servidores principales del templo. El acceso a estas estancias se produce desde un lateral del gran patio. 

Ámbito 3: este ámbito puede interpretarse como el núcleo sacro y se ubica al fondo del gran patio que se ha denominado como Ámbito 1 y presenta una rigurosa simetría. Está compuesto por una zona para la preparación de las ofrendas que se realizaban a los dioses y dos salas de culto o capillas, una a cada lado del área sacrificial. En cuanto a la zona donde se prepararían los sacrificios, se estructura mediante estancias rectangulares articuladas en torno a un patio central. Y en ella destaca la aparición de numerosos hogares, hornos, restos animales y restos cerámicos. A ambos lados de estas habitaciones se encuentran las dos dependencias que han sido interpretadas como capillas o zonas de culto por la presencia de altares, por sus dimensiones y orientación, por el cuidado con que se han tratado sus acabados y por su articulación espacial. En ellas se realizarían las ofrendas alimenticias a los dioses bajo cuya advocación estaba el santuario. La capilla de la izquierda es de planta rectangular, presenta gradas perimetrales pintadas en damero y en su espacio central se exhumó un altar con forma de piel de toro teñido de rojo con huellas de combustión. La capilla de la derecha, que también presenta planta rectangular y gradas pintadas aunque en este caso en blanco y rojo, presentaba en la zona central una estructura de planta rectangular que ha sido interpretada como un altar.

Ámbito 4: esta zona puede interpretarse como un área donde se concentran los vertidos de los sacrificios ofrendados en el santuario y estaba caracterizada por la presencia de numerosas fosas colmatadas con restos procedentes de las ofrendas realizadas en las áreas sacras. En esta zona fue donde se halló el tesoro de El Carambolo. Está situada al oeste del complejo y se encuentra bastante afectada debido a las edificaciones que se producen durante el siglo XX. A pesar de ello, pueden distinguirse un par de estancias de planta rectangular.

En las siguientes fases los edificios van colmatando el espacio sagrado a costa del gran patio de acceso que denominamos Ámbito 1, pero mantenido una estructura similar. 

De esta serie de ampliaciones habría que destacar la ampliación del área sacra en Carambolo III, donde se amplían las capillas y se levanta un gran vestíbulo pavimentado con conchas de acceso a la zona cultural. También habría que destacar en las fases más recientes (Carambolo II y Carambolo I) la anulación del altar en forma de piel de toro y la transformación de parte del santuario en una batería de estancias de planta rectangular donde destaca la presencia de hornos metalúrgicos ligados a la producción de objetos de bronce, una actividad común a otros santuarios mediterráneos del mismo periodo y horizonte cultural. 


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Bibliografía

DE LA BANDERA ROMERO, M. L. y FERRER ALBELDA, E. (Corrd.) (2010). El Carambolo. 50 años de un tesoro. Universidad de Sevilla.

ESCACENA CARRASCO, J.L. (2008). Arqueoastronomía en el Carambolo. Una nueva explicación para el mito del dios que muere y resucita. Andalucía en la Historia (22), 34-37.

ESCACENA CARRASCO, J.L., FERNÁNDEZ FLORES, A. y RODRÍGUEZ AZOGUE, A. (2007).Sobre el Carambolo: Un híppos sagrado del Santuario IV y su contexto arqueológico. Archivo español de arqueología, 80, 5-28

FERNÁNDEZ FLORES, A. y RODRÍGUEZ AZOGUE, A. (2022). Tartessos Desvelado. La colonización fenicia y el origen y ocaso de Tartessos. Ed. Almuzara.

FERNÁNDEZ FLORES, A. (2005). El Carambolo. Revisión e interpretación del yacimiento a partir de los nuevos datos arqueológicos. Memoria de Licenciatura inédita. Universidad de Sevilla.

Créditos

Recursos de vídeo o imágenes de terceros:

Todas las imágenes han sido cedidas por Álvaro Fernández Flores.