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Pozos de la Nieve

Constantina

Info

El complejo está inserto en el Parque Natural de la Sierra Norte. Los Pozos de la Nieve recibieron en 2006 una Mención Especial de Europa Nostra por la valiosa contribución a la conservación y mejora del Patrimonio Cultural e Industrial, un año después, en 2007, el ayuntamiento de Constantina le otorgó también un premio a la Iniciativa Urbanística para la Conservación del Patrimonio. Se trata de los únicos pozos de nieve localizados en Andalucía Occidental y también los únicos integrados en un edificio en toda Andalucía.

Se encuentran al nordeste de Constantina junto al cruce, entre las carreteras a San Nicolás del Puerto y a Cazalla de la Sierra. El edificio que los alberga está sobre una colina y en el llano al norte se encuentran las pozas de las que se extraía el hielo. La nieve se obtenía en el momento de la caída.

Edad Moderna
Monumentos
Carretera A-455, Km 17.5, 41450. Constantina.
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Usos y tecnología

 El hielo y la nieve eran productos ya utilizados desde la época romana y también en la Edad Media, siendo un producto de lujo. En la Península Ibérica consta su uso en al-Andalus desde mediados del siglo XII y así queda reflejado en los tratados de gastronomía y de medicina árabes. En el siglo XVI se amplió el número de usuarios notablemente y se editaron numerosos libros sobre los beneficios de su uso.

En cuanto a la gastronomía, se asocia a las bebidas frías, sorbetes y helados, así como la conservación de alimentos en banquetes y fiestas, su uso medicinal permitía bajar la fiebre y tratar las inflamaciones, migrañas y hemorragias.

El proceso de la producción de hielo y nieve lo podemos reconstruir desde el siglo XVI hasta fines del siglo XIX y comienzos del XX en que se abandonó por la producción industrial.

La cosecha se hacía desde diciembre hasta marzo. La nieve se acumulaba en montones y con cestos era depositada en los pozos, el hielo se picaba y se depositaba por capas en el pozo. Cada estrato era aplastado con mazos y aislado con capas de paja en horizontal y cañas verticales en las paredes, permaneciendo almacenado hasta la primavera.

Nieve y hielo eran vendidos en bloques de peso predeterminado que eran almacenados en cajas de madera y envueltos en mantas. El transporte se hacía a lomos de mulos o burros hasta un curso fluvial navegable y desde allí transportado en barcas o en almadías a las ciudades, Sevilla en este caso.

Todo el proceso de producción y transporte se hacía por la noche, aun así, podía mermar r aproximadamente un 20 o 25% de la mercancía.


 Los pozos de la nieve de Constantina

 El abastecimiento de nieve y hielo a Sevilla llegaba en el siglo XVI desde Granada o desde Ronda. Lugares lejanos que además de encarecer la mercancía, causaba pérdidas importantes en la mercancía. Por ello, el concejo sevillano decidió comprar los pozos de nieve que había en Constantina en 1684.

Desconocemos el origen de estos pozos de la nieve por falta de investigaciones, lo cierto es que en 1692 el concejo de Sevilla compra los tres pozos, las fuentes o manantiales que nutren el complejo, los cauces, las albercas y los pertrechos (herramientas y maquinaria). Por tanto, su existencia era anterior a esta fecha, aunque hasta entonces habían estado en manos de particulares

El agua que abastece a la instalación procedía de la zona de la ermita de Ntra. Sra. del Robledo, que era transportada por cauces y almacenada en sucesivos depósitos (albercas) hasta las pozas, que en 1692 eran 80 y que un siglo después alcanzaron el número de 103 y 108 en 1855.

En el año 1696 se llega a un acuerdo con el cabildo de Constantina para cederle 30 cargas de nieve de 20 arrobas cada una a precio de 2 reales y medio cada una y desde Sevilla llega la orden de que no se vendiera nieve a ninguna otra villa salvo a Sevilla. Un siglo después, en 1796, se concedió a la Villa de Constantina toda la nieve que necesitara.

Este mismo año de 1696 se inicia la obra del edificio que divisamos al llegar, hecho que conmemora una inscripción que se encuentra en la fachada del edificio, y que dice así:


“ReYnando En españa Don Carlos

Segvnd0 Nro Señor El Ylvstrisimo Cabildo Y reximiento

de Sevilla Compro estos pozos Con svs alvercas

agvas Y demas qve les Pertenecen jvnto con el pozo del

Robledo svs agvas Y albercas en Remate pvblico En el

año pasado de 1684 y en el de 1694 gano privilegio de

sv Majestad y lizencia para (...) en dichos Pozos Y libertad

de qvintos y agora en este año de 1696 a costa de

svs propios mando hazer estas Obras Por Acverdo de

30 De Diciembre De dicho año de 1696 siendo Asistente

Y jvez Del desempeño el Señor Don Lorenzo Fernandez

De Villavicencio Marqves De Valhermoso Cavallero

del orden de Calatrava Maiordomo de la Reina Nvestra

Señora del Consexo de Hacienda de Sv Magestad y Dipvtados

de Propios los señores Don Geronimo ortiz de

Sandobal y Zvñiga Don Fernando Cavallero de Yllescas

24o Y Don Bartolome De zespedes Villarreal Jvrado y

Procvrador Maior El Señor Don Diego Mvñoz de Dveñas

Maiordomo Thesorero De dichos Propios don Jvan

De Angvlo Pedroso”.


En 1839 la instalación fue arrendada y en 1855 con la Desamortización de Pascual Madoz debió ser vendida a un particular. Hay noticias desde los años 20 del siglo pasado, fecha en la que fueron destruidas numerosas pozas para convertir el espacio en huerta. A partir de 1938 el edificio se usó como matadero, hasta que murió su propietario y el inmueble entró en una fase de abandono mientras que duró el pleito entre los herederos, recayendo la propiedad en la familia Merchán Álvarez que lo vendió a sus actuales propietarios.


La instalación industrial

 Los dos pozos de la nieve que se conservan se encuentran en el interior de un edificio de planta rectangular de 31 x 15 m, cubierto por un tejado a dos aguas y con sótano y dos plantas. El pozo grande  tiene una altura total de 14 m y un diámetro de 5 m y el pozo pequeño una altura de 8 m y 3,90 m de diámetro. Los dos fueron abovedados en 1760 y 1761. Los pozos tienen tres alturas, dos están por debajo de la cota 0.

La fachada principal conserva la portada con un arco de medio punto en el centro un arco de medio punto, donde conserva la inscripción en azulejos de “Santa Bárbara” (nombre que tenía el matadero de 1938). El arco está enmarcado por dos pilastras y un frontón partido, el segundo cuerpo de esta portada está presidido por el escudo de la ciudad de Sevilla con un nuevo frontón partido más pequeño, todo ello rematado con una espadaña. En planta baja se conservan dos ventanas con tejaroz y reja en el lado izquierdo y en el lado derecho un cierro con tejaroz y reja. En este lado derecho en planta alta hay dos ventanas y un balcón, este último parece contemporáneo.

El edificio principal se adosa al sur de los dos pozos de nieve es de planta rectangular (30 x 15 m) con dos naves divididas por ocho pilares ochavados con arcos de ladrillo de medio punto rebajados.



Bibliografía

Guía Digital IAPH

 Antígona Márquez Pascual (2022) “Los Pozos de la Nieve”. Manantiales y Fuentes de Andalucía.

 José Ignacio Martínez Ruiz (1987) “Notas en torno a los pozos de Nieve de Constantina y el abastecimiento de Sevilla en el siglo XVII”. V Congreso de Profesores-Investigadores “Hespérides”, 319-322.

Robledo Valdivieso (2003) “Los Pozos de la Nieve”. La Almena, 20-22.